I


 

Cerca del árbol de mi casa

 

Las flores violetas

se cierran a la sombra

y se abren al sol.

Nadie sembró sus semillas,

aparecieron ahí

como nosotros.

 

 

El abandono tiene su belleza

 

En la cárcel cuentan cada gota de lluvia,

la angustia es una forma de pensar.

Los animales nacen en la negritud del bosque

y lo visitan como a una madre.

 

 

Solitario

 

El campo magnético de la tierra

no permite que nada la dañe,

se abraza a sí misma

en medio de la oscuridad

y yo camino

entre sus flores amargas.

 

 

Marginado

 

Nací con miedo,

abro madrigueras dentro de mí.

Estoy hecho para la oscuridad,

fui esculpido en un trozo de luna.

La celda de mis huesos se enfría,

el silencio es un instinto animal.

El que hace ruido es devorado

por eso no hablo ningún idioma

salvo el de las heridas.

 

 

Llevo al mundo mágico mis sentidos

 

Observo que la inercia

mantiene al pez en el agua,

él desconoce

que hay un bosque

encima del rio

y el árbol ignora

que algo pueda nadar.

El corazón mueve

los huesos con la sangre.

El cuerpo desaparece

en los sueños.

 

 

Insecto Novalis

 

La mariposa abrió la pastura,

descubrió una flor azul

y se hundió con ella

hasta desaparecer.

Cambió el vuelo momentáneo

por la satisfacción continua

de volar en el sueño.

 

 

Sol efímero

 

La gota golpea la semilla,

la flor despierta

y el secreto se abre:

el cielo es su patria.

Mi rostro fue tallado

en otro mundo

y traído aquí por un ángel

que murió al tocar la tierra.

Rezo entre los árboles,

bajo los mirlos.

 

 

Marcho

 

Las flores crecen

como si alguien las empujara

debajo de la tierra,

es un síntoma

de que ya poco importa

el origen o el fin

de las cosas,

solo su naturaleza

escapando de mi razón.

 

 

 

Miradas

 

El escarabajo se ahoga,

lo doy vuelta y camina

hasta mi pie,

sube por la pierna,

me llega al hombro y vuela.

Cumple su sueño

pisando el mío.

 

*

 

Queda una llama diminuta

sobre la leña.

Arrojo sal y crece.

El primer amor vuelve

cuando la nombro.

 

*

 

El tamaño de la mano

es para arrancar una manzana.

Cada mercancía se consume

como una fruta.

La mentira es un camino.

 

 

 

El proceso 

 

Las hormigas extraen

el corazón del grillo muerto

y lo dejan junto a la orquídea.

Luego de la ruptura

viene la tristeza,

después el silencio

y la posibilidad

de un nuevo amor.

 


 

II

 


 

A la vista

 

Dos caracoles

tocan sus antenas

en la rosa del jardín.

Tienen razón,

para no extrañar

hay que manifestarlo

aunque las palabras

no tengan sentido

y mueran

a la velocidad

de la tristeza.

Hay que decir

algo que germine.

 

 

Animales al fin

 

Ningún lobo

entierra a un miembro

de su manada,

deja que se lo coman

otras criaturas.

En cambio

nuestros cuerpos caen,

se levantan tumbas

y nos alimentamos

de recuerdos.

 

 

Reflejados

 

Mis ojos marrones

como el pecho de un pájaro

encuentran en el rostro un límite.

Le pregunto al espejo

por un espejo diferente

y cierro los párpados.

Un zorro olfatea una rosa.

Los abro.

Tengo una espina en la mano.

Acostumbrada a los bocados

 

Le doy una manzana entera a la cobaya

y se queda quieta sin saber qué hacer,

camina hacia la esquina de la jaula,

salta sobre la fruta,

le clava los dientes

y me mira.

Así empezó Nietzsche le digo.

 

 

Inhalar y exhalar

 

Los pulmones

llevan el viento

a la sangre.

Las palomas

picotean mi pecho,

creen que tengo

el corazón de maíz.

 

 

El Ático

 

Tiré una galleta dulce

sobre el techo

y una calandria

se la llevó.

Ahora mi mano

alimenta su canto

en el ébano.

 

 

Percepciones

 

Ante los ojos

del pájaro

soy un preso,

pero de esos que dibujan

lo que recuerdan

con la misma tiza

que usa un niño

para escribir los números

de la rayuela,

percatado

de que el dolor y la felicidad

son cercanos y breves

como un trueno.

 

 

Huir

 

Las nutrias se aproximan,

el pez saca la cabeza del agua,

mira el sol inmóvil

que ilumina todo

y regresa al fondo del lago.

Medita por la noche.

Al día siguiente

le muerde la cola a un castor

y abre un rio.


 

 

III

 


 

La destrucción del llanto

 

Busco el órgano del sueño

que compartimos

con los animales,

por el que caemos juntos

durante la noche

cuando el avestruz

me lleva por el campo

y corto con las manos

espigas de centeno,

lo alimento

a medida que corre

detrás de una familia

de patos entre las nubes

formando una flecha

contra la muerte.

 

 

Pienso a través del perfume

 

El bosque de eucaliptus

me hizo animal,

uso la nariz

como una liebre

y separo las hojas

de las semillas,

las máscaras de los rostros,

la lluvia del cielo,

la magia del truco,

la gema del vidrio,

y los escondo

en la madriguera

del sueño.

 

 

Lo que toco se vuelve solitario

 

Hace tiempo

me aparté del mundo,

olvidé el nombre de las cosas

y aprendí el lenguaje

de los pájaros,

la forma de adivinar

cuando la tormenta se abre

para que la lluvia

rompa el rio y los peces

huyan a la oscuridad

porque el camino del instinto

se parece a la magia.

 

 

 

Puño de viento satori

 

Una hoja cobriza

golpea mi cara,

tal vez la tierra

absorbe el recuerdo

de los cadáveres

como los árboles la luz solar

para que broten cerezas.

Nuestros cuerpos

son semillas

y el sueño un fruto

que vemos

después de la muerte.