Despertar del cuerpo silvestre (2020)
I
Cerca del árbol de mi
casa
Las flores violetas
se cierran a la sombra
y se abren al sol.
Nadie sembró sus semillas,
aparecieron ahí
como nosotros.
El abandono tiene su
belleza
En la cárcel cuentan cada gota de lluvia,
la angustia es una forma de pensar.
Los animales nacen en la negritud del bosque
y lo visitan como a una madre.
Solitario
El campo magnético de la tierra
no permite que nada la dañe,
se abraza a sí misma
en medio de la oscuridad
y yo camino
entre sus flores amargas.
Marginado
Nací con miedo,
abro madrigueras dentro de mí.
Estoy hecho para la oscuridad,
fui esculpido en un trozo de luna.
La celda de mis huesos se enfría,
el silencio es un instinto animal.
El que hace ruido es devorado
por eso no hablo ningún idioma
salvo el de las heridas.
Llevo al mundo mágico
mis sentidos
Observo que la inercia
mantiene al pez en el agua,
él desconoce
que hay un bosque
encima del rio
y el árbol ignora
que algo pueda nadar.
El corazón mueve
los huesos con la sangre.
El cuerpo desaparece
en los sueños.
Insecto Novalis
La mariposa abrió la pastura,
descubrió una flor azul
y se hundió con ella
hasta desaparecer.
Cambió el vuelo momentáneo
por la satisfacción continua
de volar en el sueño.
Sol efímero
La gota golpea la semilla,
la flor despierta
y el secreto se abre:
el cielo es su patria.
Mi rostro fue tallado
en otro mundo
y traído aquí por un ángel
que murió al tocar la tierra.
Rezo entre los árboles,
bajo los mirlos.
Marcho
Las flores crecen
como si alguien las empujara
debajo de la tierra,
es un síntoma
de que ya poco importa
el origen o el fin
de las cosas,
solo su naturaleza
escapando de mi razón.
Miradas
El escarabajo se ahoga,
lo doy vuelta y camina
hasta mi pie,
sube por la pierna,
me llega al hombro y vuela.
Cumple su sueño
pisando el mío.
*
Queda una llama diminuta
sobre la leña.
Arrojo sal y crece.
El primer amor vuelve
cuando la nombro.
*
El tamaño de la mano
es para arrancar una manzana.
Cada mercancía se consume
como una fruta.
La mentira es un camino.
El proceso
Las hormigas extraen
el corazón del grillo muerto
y lo dejan junto a la orquídea.
Luego de la ruptura
viene la tristeza,
después el silencio
y la posibilidad
de un nuevo amor.
II
A la vista
Dos caracoles
tocan sus antenas
en la rosa del jardín.
Tienen razón,
para no extrañar
hay que manifestarlo
aunque las palabras
no tengan sentido
y mueran
a la velocidad
de la tristeza.
Hay que decir
algo que germine.
Animales al fin
Ningún lobo
entierra a un miembro
de su manada,
deja que se lo coman
otras criaturas.
En cambio
nuestros cuerpos caen,
se levantan tumbas
y nos alimentamos
de recuerdos.
Reflejados
Mis ojos marrones
como el pecho de un pájaro
encuentran en el rostro un límite.
Le pregunto al espejo
por un espejo diferente
y cierro los párpados.
Un zorro olfatea una rosa.
Los abro.
Tengo una espina en la mano.
Acostumbrada a los
bocados
Le doy una manzana entera a la cobaya
y se queda quieta sin saber qué hacer,
camina hacia la esquina de la jaula,
salta sobre la fruta,
le clava los dientes
y me mira.
Así empezó Nietzsche le digo.
Inhalar y exhalar
Los pulmones
llevan el viento
a la sangre.
Las palomas
picotean mi pecho,
creen que tengo
el corazón de maíz.
El Ático
Tiré una galleta dulce
sobre el techo
y una calandria
se la llevó.
Ahora mi mano
alimenta su canto
en el ébano.
Percepciones
Ante los ojos
del pájaro
soy un preso,
pero de esos que dibujan
lo que recuerdan
con la misma tiza
que usa un niño
para escribir los números
de la rayuela,
percatado
de que el dolor y la felicidad
son cercanos y breves
como un trueno.
Huir
Las nutrias se aproximan,
el pez saca la cabeza del agua,
mira el sol inmóvil
que ilumina todo
y regresa al fondo del lago.
Medita por la noche.
Al día siguiente
le muerde la cola a un castor
y abre un rio.
III
La destrucción del
llanto
Busco el órgano del sueño
que compartimos
con los animales,
por el que caemos juntos
durante la noche
cuando el avestruz
me lleva por el campo
y corto con las manos
espigas de centeno,
lo alimento
a medida que corre
detrás de una familia
de patos entre las nubes
formando una flecha
contra la muerte.
Pienso a través del
perfume
El bosque de eucaliptus
me hizo animal,
uso la nariz
como una liebre
y separo las hojas
de las semillas,
las máscaras de los rostros,
la lluvia del cielo,
la magia del truco,
la gema del vidrio,
y los escondo
en la madriguera
del sueño.
Lo que toco se vuelve
solitario
Hace tiempo
me aparté del mundo,
olvidé el nombre de las cosas
y aprendí el lenguaje
de los pájaros,
la forma de adivinar
cuando la tormenta se abre
para que la lluvia
rompa el rio y los peces
huyan a la oscuridad
porque el camino del instinto
se parece a la magia.
Puño de viento satori
Una hoja cobriza
golpea mi cara,
tal vez la tierra
absorbe el recuerdo
de los cadáveres
como los árboles la luz solar
para que broten cerezas.
Nuestros cuerpos
son semillas
y el sueño un fruto
que vemos
después de la muerte.














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